Estamos inmersos en España en un profundo debate sobre el nuevo modelo de negocio para el cine, el audiovisual y los contenidos digitales de todo tipo.
Nos estamos centrando fundamentalmente en la fase de distribución y comercialización que por supuesto es fundamental, decisiva y compleja por los agentes y grandes intereses en juego.
Esta reflexión y posterior estrategia son imprescindibles para la pervivencia y desarrollo de nuestra industria, pero desgraciadamente nuestra capacidad para influir en el devenir de estos tipos de explotación será limitada.
En cambio estamos dedicando poco tiempo a reflexionar y planificar como deben de ser los nuevos contenidos para el nuevo mercado y ahí tenemos muchas mas oportunidades de éxito. Es como si los bodegueros se preocuparan mas de la comercialización que de la tierra, las cepas y las barricas.
¿Que contenidos desarrollar?, ¿Con que formatos?, ¿Como financiar el desarrollo?, nuestro autentico I+D.
El objetivo de los contenidos será, según mi criterio, el de siempre: entretener, emocionar, formar, fomentar el debate social, etc.
Por ello muy probablemente el tipo de historias serán las mismas, que realmente poco han cambiado desde Aristoteles, la dramaturgia griega o Shakespeare.
Lo que cambiará será la manera de desarrollarlas y sobretodo de formatearlas para llegar a muy diferentes y segmentados públicos.
Llevamos cien años desarrollando los proyectos cinematográficos de la misma manera: se parte de una idea u obra preexistente, se escribe un guión, se buscan localizaciones, se define el casting, etc.
Como si el publico y la manera de disfrutar los contenidos no hubiera cambiado.
Mas o menos sabemos que tipo de historias le gustan a la gente y como quiere consumirlas. Incorporemos este conocimiento al desarrollo.
Y si no lo sabemos empecemos por el principio, utilicemos técnicas de Inteligencia Competitiva como hace cualquier industria que quiera salir adelante con éxito: tomemos datos e información; reflexionemos a partir de esos datos; describamos escenarios de manera muy concreta y tomemos opción por uno de ellos.
Esta nueva manera de desarrollar también necesitará de nuevos profesionales a incorporar al mismo, sociólogos, rastreadores de tendencias y temas candentes en redes sociales, comunity managers, etc.
Eso si, al final y durante todo este proceso las piezas claves seguirán siendo el guionista y el productor que conseguirán que con todos los datos y planteamientos, que otros tambien podrán tener, se fragüe una historia única e innovadora.
La estructura de apoyo para la toma de decisiones también deberá y podrá cambiar de manera muy importante.
La posibilidad de establecer una red de trabajo y análisis colaborativo (Crowdsourcing) hará factible ir mucho mas allá de lo que nos aportan los actuales analistas o consultores.
Podremos organizar esta red a modo de capas de cebolla. Una red (comunidad) externa muy numerosa que opine y analice piezas muy genéricas: Story-lines, imagen gráfica, secuencias concretas, promos, etc. Y redes cada vez mas finas y selectivas con acceso a información cada vez mas sensible. Hasta llegar posiblemente a un grupo muy selecto que testaran la película y su corte final a través de streaming con claves de acceso.
Y que materiales, productos y formatos saldrían de todo este trabajo de desarrollo:
Teachers.
Previous.
IComics a partir del storie board.
Materiales para crear viralidad en redes sociales.
Diseño de pequeñas piezas a modo de cortometrajes sacados del guión de la película y que posteriormente se montarán con metraje de la misma y se ofrecerán gratuitamente por internet.
Planificación de secuencias que una vez rodadas se ofrecerán a la comunidad de la película para ser montadas por la gente que lo desee. Estas secuencias B podrían incorporarse finalmente a los créditos.
Imagen gráfica previa de la película.
Diseño previo de todas las piezas audiovisuales que apoyaran la promoción. Por ejemplo: ¿Como vivió tal actor el rodaje de ...?
Guión del making off.
Y por supuesto guión de la película. Con su plan de trabajo, presupuesto y plan de financiación.
Seguro que a los colaboradores de este blog se les ocurrirán con esta filosofía muchos mas materiales y piezas.
El objetivo es conseguir que la gente viva totalmente la película, y no solo vaya a verla.
Todo este trabajo no supone un enorme coste y se debe de hacer en el desarrollo, si se dejan cosas para el rodaje o la pospo, la dinámica de los mismos lo impedirán, ya que en esas fases ya no hay tiempo para reflexionar.
Los costes no serán mucho mas altos, pero evidentemente al haber mas profesionales implicados y sobretodo una mucho mayor implicación de los guionistas sus remuneraciones tendrán que crecer sustancialmente.
¿Y como pagamos todo esto?.
Inicialmente con fondos propios de la productora. Pero esto no llega si se quiere tener una fuerte estrategia de desarrollo.
El desarrollo es el I+D de la producción audiovisual y donde realmente está el máximo riesgo, ya que la mortalidad de los proyectos es muy alta.
Por ello, y dado que como comentamos es la fase decisiva para articular productos competitivos, debería de ser incentivada igual que lo es el I+D en cualquier actividad industrial. Y esos incentivos deberían de ser desgravaciones fiscales certificadas para hacerlo atractivo al capital riesgo, los business angels o cualquier tipo de inversor.
Ademas el productor debería ofrecer a estos inversores de alto riesgo, fuertes rentabilidades e incluso recuperaciones preferentes, concretandolas lo mas posible.
Finalmente no hay que descartar las subvenciones, sobretodo para los productores y guionistas mas iniciáticos, con compromisos de reembolso total o parcial tanto si la película no se hace ( para evitar a los profesionales del desarrollo) como si se hace y obtiene beneficios.
Como veréis este post es solamente una declaración de intenciones de por donde creo que debería ir el desarrollo de proyectos en el nuevo ecosistema que se abre a la producción cinematográfica y audiovisual.
Ahora nuestros amables y expertos colaboradores podrán completarlo o enmendarlo en los comentarios.
Salud para todos.
14 comentarios:
Totalmente de acuerdo Pancho. El desarrollo es un proceso que en España tiene que tormarse con mucho más interés. Los ejemplos que dices que salen de estos procesos son excelentes, y sobretodo la gente no debe confundir que un proceso de desarrollo va a convertir algo artístico en algo comercial. Todo es comercial, en sus medidas, pero ser conscientes y saber comunicar eso también es un arte.
Poco a poco mejora y yo en este aspecto reafirmo lo que dices de los "nuevos", mis experiencias con nuevos talentos son maravillosas. También con lo veteranos, claro...
Me sumo a Pau.
Al final todo se reduce a lo mismo: encontrar una audiencia y si esa audiencia (o cómo) es monetizable.
Con todo, creo que quien se meta a desarrollar debe tener claro si lo que pretende es desarrollar una voz propia independientemente del mercado (esto tiene unas consecuencias y unas reglas de trabajo) y quien decide apoyarse en un mercado concreto: eso tiene otras reglas y no son las mismas. Especialmente cuando recibes dinero de otras personas con el objetivo de ser rentabilizado.
Estimado Pancho, no puedo estar más de acuerdo con el planteamiento que realizas. Un producto audiovisual es, ante todo, un producto; como producto debe ser tratado y desarrollado y, por tanto, todo el trabajo que describes es esencial. Definición de producto, de target, de plan de marketing, comunicación y RRPP,... hace tiempo que no creo en otra forma de plantearlo. Gracias, algo parece que va cambiando...
No sólo hay un cambio de tendencias en el público. Hay una oleada de conciencia que nos está empujando hacia un mundo totalmente nuevo. Todo lo que no esté alineado con esa nueva vibración, se quedará encallado en el camino.
Acuérdate de echarle un vistazo a mi película.
Un abrazo.
"Llevamos cien años desarrollando los proyectos cinematográficos de la misma manera..."
Hola, Pancho,
Bueno, has abierto la puerta. Mi reacción - desde fuera pero con experiencia en la materia, reciente y no tan reciente - es que el mismo proceso que tú describes está plagado de vicios, vicios que predestinan la mayoría de los proyectos al fracaso antes de que se empiecen. Y hasta que se solucionan, creo (y dudo que sea el único que piense así) que todo seguirá exactamente igual.
Te pongo un par de ejemplos, sin entrar en mucho detalle:
1. El absoluto desprecio para el verdadero trabajo del "desarrollo", de parte de "productores" (y otros animales de producción) es notable, y daría para todo un capítulo. Desprecio al trabajo duro, a la lectura, al análisis, a las preguntas, al lento proceso de resolver las dudas.
2. La facilidad con la que se despacha el tiempo de un escritor o guionista, aceptando subvenciones de dineros para desarrollo, pero sin pagar nada al escritor.
3. El abuso del capítulo de "desarrollo" para buscar dinero extra para otras cosas que no tienen nada que ver con lo que realmente es el desarrollo. Facturas de luz, por ejemplo.
4. El cinismo con el que se dedican ciertas productoras a llenar los pasillos de ministerios, juntas y demás instituciones europeas con carpetas llenas de ideas no todavía listas para sacar del horno (debido a razones anteriores)
Estos son sólo cuatro, podría seguir, pero entiendo que a lo mejor, de estos temas.... es mejor no hablar.
No lo digo con mala leche, creo que tus intenciones con el blog son buenas, así que digo yo lo que quizás no convendría que lo dijera otro que tiene que "desarrollarse" dentro de la industria.
Saludos,
Michael
Me parece una estupenda reflexión. Es importante hablar de ella. Es verdad que últimamente preocupa más el "a cuántos llegar" o "cómo llegar a ellos" que el producto en sí. Probablemente las vías de producción y distribución se van a ir manifestando a nuestro margen, y los que tengan necesidad de expresarse irán utilizando unas u otras según su accesibilidad.
Es importante cuidar los contenidos y sobre todo: crear. Lanzarse. Casi todos los formatos son moldeables y transformables. Hay que crear siempre calidad.
Teachers?
Iniciáticos?
Hola Pancho,
muy bueno este post. Sin embargo, como sé que lo fomentas, me gustaría disentir en algún punto de lo que escribes (aunque esté de acuerdo con la inmensa mayoría, pero así es más entretenido, no?).
Creo que nuestra capacidad para influir en el devenir de la distribución y comercialización del cine es, ahora más que nunca, enorme. Los usuarios/público desde su consumo, y los productores desde su modelo de producción (estrenos simultáneos, transmedia, autodistribución, rodar en inglés o español, etc...), y así desde todos los sectores del cine.
Vivimo un momento en el que los casos de éxito se convierten en modelos a imitar muy rápidamente, esto es lo que está haciendo cambiar la industria, o alguien duda que si Avatar no hubiese funcionado Torrente IV no habría existido, o que sin El Orfanato, no habría un bum tan grande de terror español?
Estoy 100% de acuerdo en explotar las inmensas oportunidades en el desarrollo de nuevos contenidos, temas, transmedia, etc...
También creo que la incorporación de nuevos profesionales (sociólogos, rastreadores de tendencias, community managers...), que sirvan de apoyo y enriquezcan la experiencia cinematográfica es muy importante. pero siempre al servicio de una historia que contar de calidad, algo que ha fallado en nuestro cine muy a menudo desde hace bastantes años.
Por último, me gustaría preguntarte qué te parece que González Macho (un hombre al que aprecio por su labor con el cine independiente), recién elegido Presidente de la Academia (han votado sólo unos 300 académicos de más de 1000,da mala sensación..., diga que quiere acercar el cine al público y haga declaraciones como estas:
"La sanidad, la educación y la justicia no son gratis, porque los médicos, los profesores y los magistrados quieren cobrar, y eso nadie lo cuestiona."
"Internet es un debate importante, pero me preocupa más el hoy, el día a día. Internet forma parte de un futuro que no está definido. Pero esto no cambiará mucho, pues unos harán contenidos, otros los van a distribuir, y lo que sí cambiará será el lugar de recepción".
“El todo gratis no vale en nada, es mentira, no funciona. El que quiera contenidos de calidad tendrá que pagarlos”.
"El cine español necesita una cuota de mercado más alta, a pesar de la losa del doblaje"
"Internet es un arma fundamental de futuro pero hoy todavía tiene una función parasitaria. No estamos en contra de Internet, siempre y cuando exista una relación entre consumidor y creador que sea satisfactoria para ambas partes"
Desde mi punto de vista, no se entiende muy bien que diga esto y también que “Venimos a trabajar con absoluta transparencia y explicar a la sociedad cómo funciona la industria cinematográfica y audiovisual para acercarnos al público. No hay soluciones milagros. No venimos a romper nada”.
Por mi parte, prefiero quedarme con la última frase, aunque, no sé, no sé... si seguimos sin darnos cuenta que la imagen con el público (no con los políticos) es nuestro primer problema, mal vamos, no?
Por cierto, Pancho, me gustaría saber también tu opinión sobre los comentarios del post anterior, sobre la importancia de las distribuidoras.
Un abrazo.
Pancho, qué buen artículo, se trata de indagar y dar los con los formatos ad hoc para cada plataforma donde se explotará el contenido, y adaptarlo a los hábitos de consumo y craacterísticas de los usuarios de cada plataforma, identificar bien a quién nos dirigimos en cada una de ellas, y cómo podemos tener su atención. Se trata de hacerles vivir una experiencia a través e una historia, que como dices, pretende en definitiva entretener, como siempre ha sido, o, en cualquier caso, pretende y debe aportar algo a quien lo consume. Además, de un contenido principal nacen otros accesorios, con otra forma, un blog, un perfil de un personaje en facebook... y un largo etc. Pero no hay que olvidar los nuevos contenidos que el público es capaz de generar alrededor de algo que ha consumido, que puede terminar resultando tan interesante o más que el contenido original...
¡Vaya!
Me has leído la mente. Tengo yo un proyecto de largo que ya he llevado al tema Transmedia, de paso, usando esa palabra que tanto gusta a los empresarios: "sinergia".
Efectivamente, un story board, con algún retoque, puede ser un cómic.
Ciertas películas pueden ser cortos que avancen el tono y el argumento...
Menos mal que hay productores que ya se están poniendo las pilas
"Efectivamente, un story board, con algún retoque, puede ser un cómic".
Fernando: no estoy del todo de acuerdo; es como decir que un guión cinematográfico con algún retoque, puede ser una novela; aunque cercanos no son el mismo medio. Por otro lado me parece una idea estupenda si el tebeo se hace con la misma consideración y seriedad que la película.
Juan.
Especialmente de acuerdo en lo que se refiere a las posibilidades abiertas por el crowdsourcing. Esa es la tendencia en los procesos de desarrollo.
Por otra parte, pienso también que estos procesos constituyen el motor principal de la innovación en el medio audiovisual, por lo que deben gozar del apoyo necesario y ser tomados en cuenta con la consideración que merecen.
El problema es que no tenemos claro en este país que somos verdaderamente una industria, además de un bien cultural (...no sólo éste útlimo, como se creen algunos). Si tuviésemos claro este concepto, empezaríamos por hacer todo lo que dice Pancho, pero desgraciadamente no ocurre así. Y aquí está el problema. En el momento en el que estamos, hace falta un cambio en el modelo de negocio, en el cuál se tome partido de manera activa pensando que lo que tenemos entre manos es un producto comercial como otro cualquiera (que desde luego tiene tintes bien culturales), y que para que funcione, hay que buscarle las cosquillas para rentabilizarlo, sobre todo en una sociedad digital donde prima la inmediatez y el "lo quiero ya". Esto supone, como bien dice Pablo, reenfocar nuestras miras sobre nuestra empresa y ver qué cojones hacer, pero no podemos seguir con los brazos cruzados, esperando las subvenciones y cómo apretarnos el cinturón una vez que llega esta...
Bueno, Juan, me parece bien que matices, pero es que yo hablaba a grandes rasgos.
Obviamente, si se contrata a un buen ilustrador para el storyboard, es más probable que el cómic salga bien.
Por otra parte, y ese ejemplo que ponías, ya es costumbre que el libro de la película lo haga el guionista o un guionista (si no es el mismo de la peli).
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